Para ser usados en la medición de líquidos agresivos o muy corrosivos de uso habitual en la industria química.
Los únicos materiales en contacto con el fluido son los electrodos y el revestimiento. Para los sellos se elije entre diversos elastómeros conforme al requerimiento de resistencia química. El sensor, que se instala en la cañería, puede tener la unidad electrónica de lectura integrada o remotada a una distancia de hasta 25 metros.
Ambos componentes están diseñados para soportar localizaciones de intemperie especificadas en IP 66.
Las condiciones de aplicación que se deben satisfacer son: